Cabello debilitado
Cuando el pelo se nota más fino, frágil o con menor densidad.
Tratamiento con plasma rico en plaquetas orientado a fortalecer el cabello existente, cuidar el entorno folicular y acompañar otros tratamientos capilares.

El PRP capilar, o plasma rico en plaquetas, se obtiene a partir de una pequeña muestra de sangre del propio paciente. Tras separar sus componentes, el plasma seleccionado se aplica en el cuero cabelludo dentro de un protocolo capilar personalizado.
El objetivo es cuidar el entorno folicular, fortalecer el cabello existente y acompañar la evolución de pacientes con debilitamiento o pérdida de densidad.
También puede valorarse como complemento antes o después de un injerto capilar, según las necesidades y la evolución de cada caso.
La sesión se desarrolla en varias fases y se adapta al estado del cabello, del cuero cabelludo y a los objetivos definidos durante la valoración.
Se obtiene una pequeña muestra de sangre del paciente.
La muestra se procesa para separar los componentes y obtener el plasma.
El plasma se aplica en las zonas seleccionadas del cuero cabelludo.
Se valora la evolución y se planifican las siguientes sesiones si procede.
El PRP capilar puede formar parte de un plan para pacientes que notan debilitamiento, pérdida progresiva de densidad o cambios en la calidad del cabello.
También puede utilizarse como complemento de otros tratamientos capilares o dentro del seguimiento de un injerto capilar.
La indicación debe realizarse tras valorar el tipo de caída, el estado del cuero cabelludo, la densidad y la evolución de cada persona.
Cuando el pelo se nota más fino, frágil o con menor densidad.
En casos donde se observa una evolución gradual de la pérdida capilar.
Cuando todavía existe cabello que puede beneficiarse de cuidados complementarios.
Puede valorarse para preparar el cuero cabelludo y cuidar el cabello existente.
Puede formar parte del seguimiento y mantenimiento posterior.
Puede acompañar otros protocolos capilares cuando esté indicado.
El PRP y el injerto capilar no cumplen la misma función, pero pueden formar parte de una estrategia conjunta.
Puede valorarse para cuidar el cuero cabelludo, fortalecer el cabello existente y preparar el caso dentro de una estrategia personalizada.
Puede formar parte del seguimiento posterior para cuidar el cabello nativo y acompañar la evolución del paciente.
El PRP no sustituye al injerto cuando existe una pérdida consolidada de densidad, pero puede complementar el tratamiento en determinados pacientes.
El número y la frecuencia de las sesiones dependen del estado inicial del cabello, del tipo de caída, de los objetivos y de la respuesta de cada paciente.
No existe un protocolo idéntico para todo el mundo. Tras la valoración, se puede plantear una fase inicial y, cuando tenga sentido, sesiones de seguimiento o mantenimiento.
Se estudia el cabello, el cuero cabelludo y la evolución de la caída.
Se establece una frecuencia adaptada al caso.
Se revisa la evolución para decidir si conviene continuar o ajustar el plan.
Información clara sobre el PRP capilar, cuándo puede valorarse y cómo se integra con otros tratamientos.
El PRP capilar es un tratamiento que utiliza plasma obtenido de la propia sangre del paciente y se aplica en el cuero cabelludo dentro de un protocolo personalizado.
Depende del estado del cabello, del tipo de caída y de la respuesta de cada paciente. La frecuencia se decide después de realizar una valoración.
No puede garantizarse que detenga todos los tipos de alopecia. Puede ayudar a fortalecer el cabello existente y cuidar el entorno folicular, pero la respuesta depende de cada caso.
No. El PRP busca cuidar y fortalecer el cabello existente, mientras que el injerto redistribuye unidades foliculares hacia zonas con pérdida de densidad.
En algunos casos puede valorarse como parte de la preparación del cuero cabelludo y del cuidado del cabello existente.
Puede formar parte del seguimiento posterior y del mantenimiento del cabello nativo, siempre según la valoración del caso.
No necesariamente. El protocolo debe adaptarse al patrón de caída, la densidad y las características de cada paciente.
Sí. La valoración permite estudiar la causa y la evolución de la caída para saber si el PRP puede encajar dentro del plan de tratamiento.
Pide una valoración personalizada y estudiaremos el estado de tu cabello para explicarte qué opciones pueden tener más sentido.