Tratamiento especializado-estético orientado a mejorar el aspecto de la rojez facial, los vasitos visibles y la uniformidad de la piel, siempre tras una valoración personalizada.
Te llamamos en el mismo día, sin compromiso.

La rosácea y las rojeces faciales no solo afectan al aspecto de la piel. Muchas personas sienten incomodidad, inseguridad o frustración al ver que el enrojecimiento aparece con facilidad o ya no desaparece del todo.
Si te ocurre esto, una correcta valoración y un tratamiento adaptado pueden ayudarte a mejorar el aspecto de la piel y a recuperar sensación de control.
Queremos entender qué notas en tu piel, desde cuándo te ocurre y qué es lo que más te preocupa.
Observamos el tipo de rojez, si existen vasitos visibles y cómo se comporta tu piel para orientarte mejor.
Te diremos con claridad si un tratamiento láser puede ayudarte y qué expectativas son razonables en tu caso.
Si el tratamiento encaja contigo, te explicaremos el proceso y los siguientes pasos de forma sencilla.
El objetivo del tratamiento láser no es camuflar la rosácea, sino ayudar a mejorar el aspecto de la rojez, los vasitos visibles y la uniformidad de la piel en aquellos casos en los que esté indicado.
Los resultados dependerán de cada caso y se valoran de forma individualizada.
Cada piel es distinta. Por eso analizamos tu caso antes de recomendar un tratamiento.
Si prefieres entenderlo de forma visual y rápida, aquí puedes ver un vídeo donde explicamos en qué consiste el tratamiento, para quién puede estar indicado y qué debes tener en cuenta antes de dar el paso.
Te llamamos en el mismo día, sin compromiso, para resolver tus dudas con criterio profesional.